viernes 14 de septiembre de 2007

Burnout, problema surgido como consecuencia de una mala organización.

Un problema surgido como consecuencia del desempeño del trabajo y/o su organización.

Posiblemente la definición mas aceptada del burnout sea la propuesta por Maslach y Jackson en 1986, según la cual

“es un síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal, que puede ocurrir entre individuos que trabajan con personas”.
Para estos autores este síndrome es exclusivo del personal de ayuda, como pueden ser los sanitarios, maestros y profesores.
Pines y Aronson hacen una definición no tan restringida, ya que no circunscriben en exclusiva este fenómeno a los profesionales de la ayuda. Lo describen como
“el estado de agotamiento mental, físico y emocional, producido por la involucración crónica en el trabajo en situaciones emocionalmente demandantes”.
Mientras que en el burnout los sujetos afectados se caracterizan por una pérdida de interés por su trabajo, pudiendo llegar incluso a ver a sus clientes o usuarios como verdaderos enemigos, en el mobbing los individuos que se configuran como agresores forman parte de la empresa.

Por lo tanto, en el caso del burnout nos encontramos ante un problema que está relacionado con la falta de apoyo e incluso de recursos técnicos para realizar el trabajo.

El resultado puede ser la despersonalización de la actividad, es decir, uno como mecanismo de defensa, puede llegar a no ver en los usuarios a personas, convirtiéndose en simple
materia prima imprescindible para poder llevar a cabo su trabajo.

Síndrome de Burnout no es Mobbing, una cosa no quita la otra, uno pues estar constipado y tener varicela, una cosa no vacuna de la otra.

En este caso, además, la falta de apoyo en el trabajo, la escasa o nula organización laboral, la ausencia de jerarquía (aún habiéndola) propician que de Burnout se desembarque en Mobbing en los casos de sujetos donde las taras morales y éticas son más acuciantes.
Una doble vara de medir, una parcialidad moral de mentes puritanas con poder para no sólo enjuiciar, sino de llevar a cabo sus juicios morales travestidos de legales, una legalidad ausente en una ambigüedad de términos, que no distinguen entre lo moral y lo legal.


El acoso laboral del inglés mobbing, también conocido como acoso moral, hostigamiento laboral, es tanto la acción conducente a producir miedo o terror del afectado hacia su lugar de trabajo, como el efecto o la enfermedad que produce en el trabajador.

Esta persona o grupo de personas, reciben una violencia psicológica injustificada a través de actos negativos en el trabajo de sus compañeros; distingue dos modos:
1. subalternos (vertical ascendente)
2. superiores (vertical descendente o el tradicional bossing)
De forma sistemática y recurrente, durante un tiempo prolongado -como meses e incluso años- pretenden hostigar, intimidar o perturbar hasta el abandono del trabajo de la víctima o víctimas.

En cierta asamblea hace años (yo, al igual que otros que olvidan por conveniencia) se daban unas directrices para acosar a un subalterno; el acosador, de esas pocas veces que se muestra abiertamente, dijo sin asomo de rubor: "vamos a dar caña a "la víctima" que yo sé que tiene un primo en Sevilla, y así nos lo quitamos de encima".
Hace poco, me hace gracia que este acosador, tan plácido en su papel de "víctima" ante el resto, pero sacudiendo a todos a sus espaldas y a algunos abiertamente, haya sugerido que yo, víctima elegida para esta ocasión, ¡me largue si me siento mal!, mal por sus continuos ataques, sus difamaciones, sus falacias y sus continuos acosos, ante un público, como yo lo fuera antes, que consiente este tipo de agresiones encubiertas.

0 Opina acerca de este tema:

Buscador de BOMBEROS